Nunca fue importante decir demasiadas palabras, pero siempre lo hice.
Nunca di la oportunidad de hacer que alguien me conozca, ahora quiero experimentar un nuevo comienzo basándome en ello.
Quiero un lugar donde no tendré miedo de exponer mis temores, mis errores, mis imperfecciones.
Será como contar una historia de vida a gente que no le importa una vida sin mucho que contar en realidad.
Será como decir cuanto me importa, y a la vez contradecirme cuando no hago nada al respecto.



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miércoles, 18 de octubre de 2017

Soñé que le pagabas a alguien para que te represente.
En un juicio donde los únicos que deberíamos estar discuntiendo éramos nosotros.
Pero todos tenían un decir en el asunto, y todos estuvieron en tu contra.
Y yo, siempre tuve una simpatía por los perdedores, los que son señalados.
Siempre tuve una debilidad de defender cosas indefendibles.
Siempre tonta, creyendo en hechos que nublaban la realidad.
Siempre inocente, pensando que todos tienen algo bueno dentro.
Pero en este sueño, cuando terminó el juicio, tu representante te informó que dejó el recibo de sus honorarios en la corte.
Entraste y viste que perdiste, que te cobró por perder, y te cobró incluso más porque tuvo que escapar de ahí.
Tuvo que escapar porque quisimos sacarle más información de la que podía dar. Información que merecía conocer.
Entonces, te enojaste porque tenías que pagar más de lo que pensaste te costaría. Y se te olvidó.
Te olvidaste de admitir tu derrota y de cumplir tu condena. Ni siquiera tuviste vergüenza de que no estuviste ahí para defenderte.
Sólo te importaba ganar.
Pero mi compasión ya no estuvo ahí.
Perdiste.

domingo, 31 de enero de 2016

La jugadora.

Bueno, antes que nada pasó demasiado tiempo desde que escribo acá, y sinceramente me siento un poco mal por eso. Pasaron muchísimas cosas de las cuales tengo que hablar pero lo voy a dejar a otra noche de desvelo. Hoy quiero que lean algo que escribí para un examen de actuación. Originalmente estaba sin tantas anotaciones porque era un monólogo y las acciones las fui poniendo luego y habían cosas que iban en medio del diálogo, que decidí omitir y más bien dejar que las palabras hablen. Así que agregué unas cuantas cosas también. Y lo puse más narrativamente que en forma de guión.

La idea salió de mi mente gracias a un personaje que inventé basándome en otros personajes de la obra Babilonia Sur de Moncho Azuaga (que tienen que leer porque es una pequeña obra de teatro muy genial) ya que justamente esa era la consigna que nos asignaron en el examen. El personaje principal y quien habla en el monólogo fue una creación mía, como ya dije, inspirándome en los de la obra, pero el otro personaje del que habla esta persona, es el mismo de la obra. El contexto de las cosas que pasan también tiene un poco que ver con la obra de Moncho, pero es como un spin off esto. No quiero hacer spoiler simplemente quiero aclarar eso. En fin. Ojalá les guste mi pequeña pieza.

La jugadora.

La escena se desarrolla en un lugar parecido a lo que sería un basural, hay restos de comida, plásticos, vidrios, cartones, todo tipo de desechos esparcidos por todo el lugar y en una esquina, se ve una piedra grande, y al costado una caja de madera. Una mujer, vestida con ropas sucias pero elegantes, llega al lugar sigilosamente. Lleva en sus manos un arma, preparada para disparar y en la cabeza, un sombrero muy al estilo de algún mafioso sacado de película de Coppola.

“Hace ya tiempo desde la última vez que vine hasta este lado del muladar. La verdad que no tenía planeado volver, pero ya era tiempo de hacerlo. Después de todo, tengo un juego sin terminar pendiente”.

La mujer entonces llega hasta la piedra y mira a su alrededor, entonces pone la caja en frente suyo y se sienta en la piedra usando la caja como mesa. Entonces saca un mazo de cartas de su bolsillo, al mismo tiempo que guarda el arma. Empieza a tirar las cartas sobre la “mesa”, en lo que aparenta ser una partida de póker contra otra persona. Se reparte cartas a ella y le reparte cartas a alguien más. Pone las cinco cartas en el centro y mira las cartas que le dio a la otra persona. Se ve una cara de derrota y esto ocurre unas cuantas veces.

“Al parecer no estoy jugando bien, creo que se me están acabando los movimientos. Nunca se vio que una mujer como yo, juegue con alguien como vos. Aunque nunca fui vista como mujer, supongo  que ni siquiera por vos. Sólo soy un arma, un objeto disponible para realizar cualquier tipo de tareas. Y obvio, me conocen como alguien buena con las cartas: solitario, póker, truco, escoba de quince, hasta blackjack… −saca una carta del mazo, es el 7 de corazones−… corazones. JA! Un ridículo nombre para un juego…

Malditas cartas francesas.
Para alguien tan acostumbrada al azar y a la suerte, incluso estos juegos me parecen más controlables que el que disputo en tu contra. Por lo menos en estos juegos, siempre puede llegar a aparecer un as bajo la manga. Pero contigo… ¿Será que habrán estrategias que funcionen? Sinceramente no domino este juego nuestro, pero hasta ahora parece que vas ganando.

Ay poeta, tanto que quisiste ser un teólogo de la liberación de las ideas que te echaron la culpa de que el mundo se pudriera porque no pudiste imaginar un futuro distinto, al vino tinto. JA.
Pero digan lo que digan sobre vos, que son patrañas la mayor parte de las veces, aun habiendo escuchado todas esas maldiciones me quedé, no fue que tuviese opción. Pero al hacerlo hiciste mucho por mí, me mostraste tu mundo, y al hacerlo me hiciste soñar, me hiciste pensar en tantas cosas, me hiciste imaginar cosas inimaginables. Y por un instante cambiaste mí mundo. Recuerdo cuando me decías que si llegaba el momento de la postrer partida te iba a encontrar ligero de carga como siempre estuviste, así como a los hijos del mar, eso me decías. Y fue allí donde me di cuenta de que tu mundo de piratas de las letras con aires de revolución, no era tan diferente a mí realidad. Tus lápices y espadas eran como mis pistolas y mis escopetas, la tinta en los dedos se reemplazaba con pólvora; pero ese sentimiento de pertenencia, de dejar tu huella en el mundo era igual en una manera distinta. Tus huellas dejaban palabras, las mías dejaban sangre.

También recuerdo haberte dicho desanimada en aquellos tiempos que pasamos, que ya estábamos muertos desde hace mucho tiempo, que no importaba nada, porque el mundo ya no cambiaría. Y vos, vos me dijiste hasta con una rima, que todavía era posible la poesía”.

Los recuerdos de la mujer se hacen cada vez más fuertes, la sensación de dolor se nota en su expresión, y las cartas siguen estando en su contra. Al mismo tiempo que todos esos recuerdos le remuerden la conciencia, su concentración en el juego no deja de ser igual, mezcla las cartas como por inercia, y las reparte de igual forma. En algunas partidas se da por vencida solo con mirar sus cartas y a las que están sobre la mesa, en otras arriesga y las pone sobre ella para contemplar los resultados, los cuales nunca parecen estar a su favor. Pero se la nota nerviosa, los pensamientos la empiezan a torturar.

“No puedo seguir con esto, estar hace más de una semana aquí ya está empezando a afectar mi psiquis, hace unos días que lo único que como son esas malditas ratas, de esas que encuentro correteando mientras busco a tus secuaces ‘piratas’. Estoy harta, hambrienta y ahora incluso confundida sobre todo esto. Supongo que es lo que me gano por ser la encargada del trabajo sucio del general. Tener que venir a estos lugares, hacerme pasar por alguien para investigar cosas, dejar de comer los banquetes que suelo tener para tener que comer ratas inmundas y, para colmo, encontrarme con jugadas peligrosas que me descolocan… Y que por culpa del hambre se me nuble el pensamiento…

Sí, es por eso que no puedo calmarme, porque tengo hambre, porque mis entrañas me piden alimento…

… Pero el problema es que mi mente me pide más versos, más frases postmarxistas. Y mi cuerpo recuerda y desea esa exacta simetría, tu perfecta geometría, tu pasión, ese ardor de luna, tu carne de varón…

Incluso en eso se sintió tu erudición. Pero aun así no sé qué hubiese sido mejor. Será que la derrota absoluta de las ideas nos hubiese dado paz, o será que encontrarle el sentido al postmarxismo tuyo tendría más eficacia. O tal vez, será que todo fue una estratagema, como en mis juegos de naipes…
¡Ya! Es suficiente, mejor, busquemos comida hoy, y dejemos las promesas incumplibles para otro día…

Dijiste que mi única defensa era la imaginación, ¿verdad poeta? De solo pensar en eso, recuerdo que el cerebro de los poetas es un queso podrido, y se me hace agua a la boca. Porque quiero comer. No quiero pensar. Pero es inevitable, porque también dijiste que nos chuparon toda la imaginación, y entonces, ¿cómo vamos a luchar contra el mundo si yo ya me quedé indefensa según tus opiniones? Maldito estafador. No sé por qué siempre buscaste tener ese aire a vanidad burguesa conmigo, si a mis ojos nunca pasaste de un simple intento de Atila finisecular. Dijiste demasiadas verdades a medias, poeta; lengua mentirosa al espiedo….

¡Bueno basta! –revuelve todas las cartas con enojo− Se me tuercen las tripas de hambre, sólo quiero comer así que terminemos esto. Ya basta de simposios de miseria, de juzgar por errores cometidos o por mentiras descaradas; basta de especulaciones sobre este juego imposible de ganar. Ya dije que no me gustan este tipo de duelos, y justamente en esta mano tu Caballero de corazones le gana a mi Reina de picas. Y la ironía hace que tengas más comodines de los que pudiste llegar a usar.  Te conseguiste un as de espadas,  pensaste que eras invencible y me ganaste, completamente para mi vergüenza. Increíblemente perdí la apuesta a pesar de que soy malditamente buena con las cartas. Suelen decir que a quien le va bien en las cartas le va mal en el amor. Bueno…

 Ahora tengo hambre pero no quiero comer antes de terminar esto, ni siquiera me importa más el juego, no me importa haber perdido, pero…

No quise que ocurriera, no pensé que lo que sentí me seguiría atormentando. Pero sabes bien poeta, que en el solitario el Rey es el de mayor jerarquía y él pidió tu cabeza, Caballero de corazones…
Ahora que volví y busqué hasta el hartazgo a tu séquito de seguidores pseudo comunistas, me sentí más cercana a ellos que a mis ideales, pero no importó mucho, órdenes son órdenes al igual que fue contigo.

Me di cuenta de que me hubiese gustado liberarme de esta cadena y declamar contigo ‘persecula seculorum’ como solías prometerme. Pero no hubiese funcionado, ya que un arma solo deja de servir cuando se herrumbra y a mí, según mis cálculos, todavía me queda mucho tiempo de uso”.

La mujer entonces se levanta luego de recoger todas sus cartas, y pone su Jota de corazones dentro de su sombrero luego de darle un beso, y agarra a la Reina de corazones y al Rey, y las pone en su bolsillo. Entonces pone el sombrero sobre la piedra. Se despide mirando a lo que parece una tumba. Vuelve a agarrar su arma y sale de escena.

Fin

viernes, 7 de marzo de 2014

"Porque sí"

Una a veces no se da cuenta de cómo llegan los estados de ánimo. A veces vienen después de escuchar una canción; otras porque viste a alguien que te trae recuerdos, independientemente de que éstos sean buenos o malos; a veces, llegan después de lecturas que despiertan tus ganas de escribir...

Mi ánimo hoy no es el de los mejores, y hay veces que no entiendo el por qué de repente me pongo melancólica. Creo que esta vez sé la razón, y es porque sí. No necesariamente tengo que decir que es porque acabo de decidir que no le importo a alguien (y que ya dejaré de molestarle), o porque terminé de ver una serie que me hizo recordar que mi mejor amiga esta a miles de kilómetros de distancia, o porque desearía que el amor fuera más sencillo y doliera menos. No es esencial hacer saber detalles, es suficiente con declarar que es así y punto. Y hablé de ánimos porque leí en otro blog un poema de Benedetti. Y no necesariamente necesito explicar lo que Mario causa en mi pobre corazoncito y a quién me hace recordar. Pero sí necesito explicar por qué el "porque sí" es rotundo en este momento. Honestamente nunca había sentido que una frase tan vana pudiese englobar tantas cosas, que decirla bastara para que esté todo claro.

Nunca fui de las que caen en el "pecado" de ser simples, me enredo hasta con la causa de mi obsesión con morderme las uñas, buscando motivos en lo más profundo de mi psiquis, y nunca encontrando respuestas. Y normalmente nunca llego a algo en concreto, sólo encuentro más incógnitas que me van liquidando poco a poco. No hay simpleza para Mandy, a ella le gusta lo rebuscado, lo pulido y lo planeado. Hay veces que por más que trate de dejarme llevar termino analizando qué pasará y las consecuencias. Por ende me freno, y no hago todo lo que me gustaría. Pero hoy, anuncio que ya no quiero continuar sintiendo lo que siento, y es simplemente "porque sí". Hoy afirmo que algunas cosas no necesitan motivos, son como son y así van a seguir siendo. Es comparable a lo que pasa al enamorarse: es contundente, no te da chances de decidir, no te explica los porqués. Y no buscar motivos hace que los problemas ronden por menos tiempo en tu cabeza, y así capaz y duele menos. Veremos que pasa.

Hay un "porque sí" específico, el que dije cuando me pregunté a mi misma ¿por qué empezarías ahora a verle distinto? Luego de conseguir mi respuesta, me volví a cuestionar... ¿hizo algo que merezca que quieras verle así? Terminé inquiriendo que "siempre fue genial, estamos en una situación parecida, podemos ayudarnos mutuamente si nos damos la oportunidad, aunque se merece más que mi tonta ayuda. Él hace que vea que soy más de lo que creo, me hace saber que le importo siempre". Y vean que es contradictorio, pues acabo de aclarar las razones de nuevo. Pero el "porque sí" está en que realmente quiero notarle, darle más espacio en mi vida. Si tan solo pudiera darle más...

 Muy dentro mío sigo diciéndome que no tiene caso. No siento eso que quiero hacerme creer que hago. Es especial, pero como ya dije, soy estúpida y no sé valorar a quien sí vale la pena, en cambio quien no está dispuesto a darme mucho, es a quien desearía darle todo, y con ese alguien si es un sincero "porque sí" ya que no encuentro algo que justifique que sea así. Siento millones de cosas por quien no debería (no estoy segura de si realmente "no debería" heme ahí el dilema), muero por que él sintiera la mitad de las cosas que yo, que notara que estoy ahí ansiosa de darle todo, que se dé cuenta de mis anhelos. Pareciera que paso desapercibida, y otras veces pareciera que siente igual. Es intrigante y hasta un poco frustrante. Por más que quien vale la pena no haya manifestado sentir nada por mí, creía que con él si podría funcionar si hubieran sentimientos de mi parte. La realidad es que me esfuerzo demasiado por conseguir afecto del primero. Y no está bien, es dar demasiado sin saber lo que el otro siente, es ingenuo y peligroso. Necesito dejar de pensarle tanto, dar lugar a más personas, a personas como el segundo, que merecen mi atención. Y creanme que por más que intente cambiar lo que está en mi corazón, éste es muy obstinado y se resiste al cambio repentino de dirección. Pero quise darle a entender las cosas; uno sí está dispuesto a darte lo que buscas, o parte de eso; otro está ahí pero de forma errante, y no hay seguridad, sólo confusión.

Esto me hace sonar a adolescente que no está segura de lo que siente. La verdad es que sí, me siento muy inmadura con todo esto. Sé quién es el que roba mis suspiros, pero no quiero que sea así porque presiento que me va a lastimar. Además del hecho de que nunca tuvo que haber ocurrido ésto, siempre termino arruinando las cosas enamorándome. Es el problema de ser como soy, insegura y frágil. Las muestras de afecto me hacen vulnerable a las flechas de cupido. Y no hay motivos, es "porque sí". Me enamoro fácil, punto. Lo malo es que siempre me destruyo cuando lo hago. Lo que me gustaría aclarar ahora es si debo jugarme por quien siento algo, o por quien vale la pena. Mientras más lo pienso más concluyo que lo que realmente importa es lo que te provocan al verles. Y yo no les veo mucho. Pero sé que cuando le veo (al errante) parece que todo va estar bien, que quisiera poder abrazarle siempre. Así que, ¿me las juego por él a causa de eso? ¿o es más bien porque es lo que realmente quiero, en síntesis me estoy dando una excusa para ir hacia él "porque sí"?

No me odien por aventurarme hacia quien me provoca inseguridad y frustraciones, no hay explicación, es parte del juego, es la parte donde te das cuenta de que no hay vuelta atrás, ya hay sentimientos, ya es lo que es. Es mucho más que un "porque sí", irremediablemente sabes que no hay otra respuesta, no hay nada más seguro, es un "porque quiero", o mejor dicho incluso "porque lo quiero".

domingo, 1 de diciembre de 2013

Moquete con Amor.

¿Cuántas veces será que hemos hecho alguna cosa que moleste tanto a quien queremos? ¿Cuántas más las que empezamos a discutir por cosas ínfimas que desencadenaron peleas de días de duración? Somos distintos entre todos, y mucho más aún cuando se trata de dos personas que conviven en el día a día tratando de mantener el amor intacto. Las diferencias generan conflictos, y muchas veces destruyen por ser insoportables. Pero, ¿realmente el amor no es suficiente para poder comprender y aceptar a quien elegimos como compañeros de vida?

Esta mañana mientras limpiaba la casa como es general todos los domingos, escucho a papá haciendo su tereré y pisando el remedio yuyo con el morterito como siempre hace. De repente mamá desde su pieza le pide que pare, que necesitaba descansar. Salgo a mirar y papá está con los nervios de punta. Agarra el mortero, cesa el ruido y deja su trabajo medio terminado sobre la mesada. Luego de un rato viene mamá y pregunta por él, le digo que se quedó en la sala. Va y le dice millones de cosas, papá se pone necio y no quiere escucharle, y así, desencadenan una pelea por algo así de simple como estar preparando tereré mientras el otro quería dormir. Al pensar un poco, creo que mamá queriendo hacer que todo volviera a estar bien, pero también dejando en claro lo que ella necesitaba, era lo mejor. Papá siendo necio y "pichado" era el lado malo de la pelea. Sinceramente me parecieron una pareja adolescente. Y no sé, llevan más de 12 años juntos, uno creería que este tipo de cosas no pasan. O por lo menos yo lo creía así.

Otra cosa que no entiendo son esas discusiones que duran días, esas donde por una cosa una pareja deja de hablarse. Yo soy fiel creyente de que es incluso peor dejar de hablarse, pero la verdad que no tengo idea. Me gusta arreglar las cosas en seguida, no soporto tener esa carga emocional de saber que la persona que más quiero esté enojada conmigo. Y trato de hacer de todo para que no sea así. Incluso darle la razón (sí, yo soy de las que dicen "tenés razón, vamos na a olvidarnos de todo y vení dame un beso") y también ceder a lo que pida, siempre y cuando sea algo con lo que esté de acuerdo. Chicos, peleas que no terminan cuando termina el día y siguen ahí molestando por largo rato no nos ayudan. Darse tiempo para pensar y tratar de calmar las aguas capaz sí, pero no permanecer con la amargura y el rencor. A menos que haya sido algo muy fuerte, ahí mejor cortar las cosas de raíz. Aunque siempre existe el perdón, las fallas grandes no se olvidan fácil, y normalmente no vuelve a sentirse la misma confianza. A mi parecer la comunicación es la mejor salida. La falta de la misma en esos famosos "vamos a darnos un tiempo" no estoy segura de si funciona. Díganme ustedes.

La palabra amor es muy grande y es muy complicada, no es definible. Las discusiones de parejas, las peleas por vyroreís, los malos ratos por que no reaccionó como esperabas, etc. son parte de la relación. La parte que no pega pero que está ahí. Hay que saber sortear los obstáculos. Hay que saber superar las adversidades si realmente se ama. No hay que dejar que eso mate lo que sentimos. Es tan lindo sentir amor y sentirse amado. No vale la pena destruir ese sentimiento por pequeñas cosas, aún cuando las mismas puedan molestar mucho. Todo tiene arreglo, incluso es más fácil encontrarlo cuando hay cariño de por medio. Dejemos el orgullo y la terquedad de lado y admitamos cuando nos equivocamos con quien queremos, les prometo que se van a sentir mejor una vez que aprendan a dejar de lado las peleas, y dar paso a las reconciliaciones. 

viernes, 5 de julio de 2013

Momentos Inolvidables

Hay cosas en la vida que son de las que te marcan y sabes que tuvieron un efecto sobre todo lo que sos. De esas cosas que te abren los ojos y te hacen ver el mundo desde otra perspectiva. Momentos que pueden parecer algo completamente insignificante pero que te llenan y te hacen mejor persona. Esos son los que debes conservar siempre, y aprovecharlos al máximo. No pasan muy seguido, pero cuando pasan te alegran un poco más la existencia.

Hace unos días fui a pasearme con mi persona favorita en el mundo. Hablamos y reímos, tomamos un café y aún cuando ya lo terminamos seguimos sentados ahí, discutiendo de cosas políticas que pasan alrededor del mundo, en las cuales estábamos en completo desacuerdo por las cuales debatíamos. ¿Se imaginan ustedes tener la habilidad de poder estar hablando de cualquier cosa pero igual darle sentido a todo lo que se está diciendo? Bueno, de repente siento que él tiene esa capacidad. A veces creo que algunas de sus opiniones se contradicen completamente, pero él sabe dar la vuelta eso, me hace analizar el tema de nuevo y reagrupar ideas luego de escucharle. Incluso abre mi mente a ideas que no creí alguna vez considerar. Contar con alguien que te de algo como éso, creo yo que es algo por qué agradecer.

Pero lo que me movió el suelo no fue eso. Fue más bien lo que vino después.
 -"No puedo".
-"No me digas más eso, no es así, es solo que no querés lo suficiente como para hacer algo al respecto".
 -"No depende solo de mi..."
 -"Claro que depende solo de vos, vos sos la dueña de tu vida, y si queres hacer algo, no tenes que estar dependiendo de nadie".
 -"Pero no estoy segura de lo que quiero".
 -"¿Vos crees que yo sí? No, pero hago igual las cosas".
 -"Yo no funciono así".
 -"Pero yo quiero que seas feliz, y así no sos feliz. Prometéme que vas a hacer algo, no me gusta verte triste, no me gusta que pienses que le debes algo a alguien, no le debes nada a nadie, hacé lo que te gusta, viví porque si seguís pensando que cuando cumplas 18 vas a hacer todo lo que querés nunca vas a hacer nada, la vida es ahora, no sabes lo que puede pasar mañana. Reaccioná. Date cuenta".

Sus ojos me decían que en serio le importaba, su voz me imploraba que hiciera algo conmigo misma, que ya no dejara que la vida pase frente a mí sin hacer nada al respecto. Tenía que moverme, tenía que decidir cambiar. Creo que lo hice, me convenció. Ya de hecho estaba tratando de dejar de lado muchos vicios, pero son demasiados. He aquí otro que dejaré. Ser exageradamente sumisa y empezar a enfrentar las cosas y pedir lo que quiero. Buscar mi satisfacción aunque esto signifique sacrificar mis responsabilidades. Hacer cosas que me hagan feliz, no solo que me van a ayudar en el currículum. Eso.

Este cambio se lo debo a él, como muchos otros más. Y ese momento en un café, con los ojos a punto de estallar en lágrimas y el corazón latiendo a mil por hora, es un momento que quedó grabado como el día que decidí darle la vuelta a mi forma de ser, porque una persona que quiere mi felicidad me lo pidió de la única forma que haría que quisiera cambiar: sinceramente, sin ningún interés egoísta de por medio, tiernamente, demostrándome que realmente le importa.

miércoles, 5 de junio de 2013

Hoy es un buen día.

Hoy es un buen día para amarte.
Hoy el sol que suele darme paz,
se siente igual que la luna.

Esa luna que me hace añorar tu presencia.
esa misma que me recuerda tu ausencia.

Hoy se combinan.
hoy son lo mismo.

Y me hacen tener ganas de besarte
y de abrazarte
y de hablarte en silencio
y de amarte mucho más.

Hoy es un buen día para amarte
pero no es un buen día de por sí.
Lo que lo hace menos bello
no es precisamente que hace frío

pero es que yo estoy acá
escuchando banalidades de gente absurda;
y vos estas allá
despertándote solo, sin mí sobre tu funda.

Sé que me pensás y sabés que yo te pienso
Sé que you're in the mood for love
Y que es gracias a que te sentís junto a mí.

Pero aunque digas que estás seguro.
Que para verme solo faltan días
Yo me impaciento, yo te quiero ya.

Quiero verte mucho
Quiero tenerte mucho.
¿Tenés ganas de buscarme,
no sabés donde estoy?

Amor mío hoy te digo
Estoy en el mismo lugar
Ahí donde me mata la cotidianidad
y los días solo pasan
sin emociones ni vitalidad.

Y es que para regocijarme te necesito.
Y podremos vivir alejados
Pero mi amor por favor,
No te alejes de mí.

Cuando quieras verme...
Ven a verme.
Cuando querés yo soy feliz.

Y sé que tu ánimo cambia
al verme sonreír.
No me quites nunca esa sonrisa
que me sale de repente.

Y de repente río cuando lloro
y el llanto para gracias a ti...

Nunca pienses que me enojo
es solo la melancolía que poco a poco
se va acercando a mí.

Hoy es un lindo día para amarte.
Hoy fue otro día que te amé.

Mañana será un hermoso día para amarte
Pues ya faltará menos para verte
Y poder estar otra vez.
Más cerca de ti.

lunes, 29 de abril de 2013

Escape.

Se ve algo reflejado en el siniestro espejo
Unas gotas caen en la imagen que se forma.
¿Ves algo? No, no hay nada allí.
Se ha perdido, y no sé por qué.
Mira en la sombra, allá escondida
Dentro de la niebla, un pequeño aura rodeado de oscuridad.

El espejo de repente está roto sin motivo aparente
Cada segundo pasa y una duda más aparece
Los minutos llegan y el mar de frustraciones ahogan
La hora pasa y no hay escapatorias.
Días que corren y sigue la desesperación.
Semanas, meses, años...

Hay una pequeña y tierna luz cerca de la oscuridad.
Trata de meterse, la niebla no la deja penetrar.
El aura se mueve, temerosa de lo que pueda llegar a pasar
Tiene miedo de luchar contra la oscuridad, pero quiere escapar.
La luz la ilumina con pequeños rayos reconfortantes.
Ella siente que necesita la luz para poder sanar.

La luz se desvanece, y el aura vuelve a su desconsuelo diario.
Mira a su alrededor, está encerrada, y quiere gritar.
La oscuridad no la deja distraerse, la atormenta y maltrata.
La niebla se burla de ella, se torna clara por momentos,
Dejándola ver afuera, y darse cuenta de su soledad.

Transcurre el tiempo y periódicamente la luz aparece...
Cada vez más, el aura quiere pasar todo el tiempo sintiendo su resplandor
Se ha convertido en su única esperanza, se tuvo que aferrar a ella.
Aunque aparezca simplemente por instantes, ella la esperará.
Su único sueño es alguna vez llegar a alcanzarla.

Nunca sintió nada parecido, el aura se enamoró de la luz.
La luz se dio cuenta y le correspondió,
Fue arremetiendo contra la niebla que encerraba a su amante en la oscuridad
El aura miraba a la luz y la admiraba, pero no se movía
No sabía como hacerlo, le dejó el trabajo a su compañera.

Siempre había una discusión, un llanto...
Siempre existía algo que alejaba a la luz por momentos.
Siempre el aura exigía que la liberaba, sin darse cuenta que
Siempre la apagaba con sus mandatos sin sentido.
Siempre se daba cuenta de que tenía que cambiar, pero el miedo la atrapaba.

El aura se decidió, y de apoco fue creciendo.
Su cambio hizo que la luz ya no se desvaneciera, sin embargo, brillaba mas fuerte
El espejo de repente dejó de reflejar esa triste imagen
Y la oscuridad retrocedió...
Al fin se unieron, y sus colores resplandecientes calmaron el miedo.
Dejando libre al aura, a lado de una luz que nunca la abandonaría.


miércoles, 13 de febrero de 2013

Another Valentine's With you.

Estoy a unos cuantos minutos de otro día más de esos que llaman "Día de los Enamorados" y escuchándo un playlist que no tiene nada que ver con el amor, pero sin embargo aún pensando a cada instante en que mañana voy a verle, y darle su regalo que preparé con mucho cariño, y que voy a darle tantos besos que mis labios van a dolerme. Pensaba en escribir algo para él, que expresara todo eso que tenía encerrado y todos esos sentimientos que se mezclan en mi cabeza cuando le pienso. Pero es tan difícil explicar eso. Aunque no me cuesta hacer un intento, es de noche, estoy inspirada, y tengo de excusa que es por San Valentín.

La mayoría de las veces, las cosas que hacemos parecen tan aburridas, tan simples y tan vanas, que uno diría que nos aburrimos de estar el uno con el otro. Pero la verdad es que ya pasaron tantas veces que estuve hecha un desastre antes de que él llegara, pero al momento de escucharlo aplaudir frente a mi casa, y verlo esperando a que le abra el portón, pareciera que todo eso importa muchísimo menos y todo lo que mis ojos quieren ver es a él, lo único que quiero escuchar son sus chistes malos y es completamente necesario para mi piel sentir sus brazos alrededor mío. No quiero empezar con mi lengua porque es algo que prefiero guardarlo para nosotros solos. Entonces,¿ es aburrido verse siempre en el mismo lugar y hacer lo mismo? La verdad que a veces sí, pero poco o nada importa mientras ese tiempo sea con él, aunque sea aburrido, aunque sea divertido, aunque sea un mal momento, no existe mal momento para recibir sus abrazos y si fuera por mi me quedaría mirando su rostro por todo el día sin hacer nada más. Me reconforta tenerlo cerca, me hace sentir bien.

Las discusiones y las lágrimas nunca faltan, menos con alguien como yo que aparte de ser una maniática soy depresiva y tengo el autoestima baja, y él es terco, descuidado y bromista. Y cuando estoy mal y me pongo seria, él me pone más nerviosa al tratar de cambiar mi mal estado de ánimo. Pero al final siempre lo consigue, siempre hace que me olvide del mal rato y se desespera si no puede hacerme sonreír. Si ve una lágrima caer por mis mejillas, se apresura en darles un beso, y de secar (babear) mis ojos con sus besos inquietos en el intento porque deje de llorar. Yo le necesito, para calmar mi poca cordura, él me necesita, para ver la realidad como es. Nos complementamos y nos veneramos mutuamente, creemos en que lo nuestro durará para siempre y queremos asegurarnos de que así sea haciendo que funcione. Nunca pensé encontrar un amor así, que me llenara tanto y me hiciera sentir tan débil al mismo tiempo. No somos perfectos, tenemos nuestros defectos, y son difíciles de erradicar, pero ahí estamos, luchando porque desaparezcan y nos dejen vivir felices, juntos para siempre.

Sé que soy una cursi pero todo lo que siento necesita ser plasmado sobre algo, me gusta compartir esto, porque estoy orgullosa de mi novio y no tengo miedo de hacerlo saber. Le amo, y planeo amarle por siempre, sé que es el indicado, y me alegra haber esperado tanto tiempo por él.


Feliz día de los enamorados a todos los que sienten amor en su corazón, y no cataloguen esta fecha para demostrar su amor, es solo una excusa para comprar, pero igual vale la pena disfrutar con esa persona especial. Y si no tienen una persona especial, bueno, tampoco es el fin del mundo, simplemente dejense llevar por la buena vibra que todo el mundo transmite y no se amarguen. La amargura mata lentamente el alma. No la dejen morir. 

domingo, 20 de enero de 2013

No sé amar, pero lo amo a él.

Me siento pensativa. Me siento extrañamente rara. No me siento triste, no me siento con ganas de llorar, no me importa que no me haya mensajeado (bueno, me importa un poco pero menos de lo normal), no me importa nada. Me siento perfectamente bien acostada acá en mi cama, leyendo su blog y riendo mientras veo de cuántas formas distintas me ha dicho que me ama en este tiempo que pasamos juntos. Pero lo que es raro, hoy me dormí, me desperté, y me sentí así. Mis pensamientos no me dejaban siquiera conjugar algo coherente. Quería expresar lo que sentía y no podía. Quería explicar esa sensación que estaba floreciendo dentro de mí. No pude. Y sigo sin poder creo. Así que lo que este post diga, capaz carezca de sentido completamente. Simplemente necesito decir cosas y empezar a divagar como hace mucho no hacía.

Qué es lo que pasa cuando nos enamoramos? Es en serio eso de que sentimos mariposas en el estómago y no podemos dejar de suspirar? Para mi es más que solo eso. Yo no lo entiendo. Nunca entendí el amor, nunca fui capaz de descifrarlo. Me han dicho que soy una persona que sabe amar. Yo no estoy segura de saber amar. No estoy segura de saber entregar todo lo que soy a alguien. No estoy segura si puedo ser todo lo que la otra persona quiere que yo sea. No estoy segura de si estoy lista para amar. Sólo se que lo hago. Solo sé que amo con todo mi corazón y como nunca pensé que podría llegar a ser posible que alguien como yo pudiera amar. Y es que yo con todo lo horrible que soy, y las imperfecciones que tengo nunca creí ser merecedora de lo que me da. Y soy increíblemente feliz. No me doy cuenta pero soy feliz. Él me lo recuerda siempre. Él es el único que me hace despertarme de mis trances y mis pensamientos suicidas cuando ni siquiera tengo capacidad de hacer catarsis escribiendo. Y ultimamente no me viene natural lo de escribir. Y lo extraño, tanto como extraño sus besos y sus caricias. Miento, no es posible extrañar algo tanto como eso, pero en serio extraño escribir. Ya no escribo con propiedad, ya no uno las ideas de la manera correcta. Perdí el toque. Perdí la práctica. Y me fui de nuevo a otro lado. Hey! Soy feliz!! De eso estaba hablando, hablaba de mi amor y de mi felicidad con él. 

El momento en que nuestros labios están rozándose, y nuestras miradas se cruzan cómplices, y pareciera que el tiempo deja de correr mientras dura ese instante, es cuando siento que mi corazón está en el único lugar donde pertenece, latiendo junto al suyo, al compás del silencio. Lo único que calla al silencio es nuestra respiración, de cuando tenemos que separar los labios porque falta el aire. Y entonces todo empieza otra vez, y mis ojos vuelven a cruzarse con los suyos y volvemos a acompasar el latido de los corazones y a unirnos en un beso. Un beso, no describe nada, no significa mucho. Pero sentir uno de los que el me dá es lo mejor de mis días. Y mejor aún que eso es él mismo, que me agarra de la cintura envolviéndome en un abrazo, susurrandome "no te voy a soltar nunca más". La verdad que no hay mejor lugar que sus brazos. Si fuera por mi, y no dependiera de muchas otras cosas me quedaría con él atada hasta que se termine todo, el mundo, las guerras, internet y todo lo banal que existe. Nada me importa tanto como él. y sin embargo todo, los acordes de guitarra, los sonidos del viento, las palabras de una poesía, los pájaros que vuelan; todo es una forma de recordarle, de alguna u otra forma lo relaciono con su cara y sus palabras. Y dibujo una sonrisa en mi cara, como las que siempre me pide que tenga. A veces se sueltan lágrimas. No siempre es fácil extrañarle. Pero al final sé que él está ahi pensandome tanto como yo a él, haciendo que me conecte por medio de un lazo de recuerdos y sonrisas que nos regalamos aunque no estemos juntos. Sé que llegara el día en que lo vea todos los días y lo tenga solo para mi. Sé que mi amor no es perfecto y que le hago sufrir con mis malos ratos, pero sé que puedo frenarlos porque él me lo pide. Lo sé porque quiero hacerlo por él. Quiero ser lo que él quiere que yo sea, y quiero que él sea feliz conmigo. Por que sé que a los dos eso es lo que nos da gozo, la compañía de los dos es lo que nos trae paz. Nuestro amor es infinito y nos hace inmortales. Inmortales porque yo nunca le olvidaré y él tampoco a mí.

domingo, 19 de agosto de 2012

Amor anacrúsico.

Será que realmente siempre me piensas?
Que pasaría si alguna vez me vieras siendo real?
Realmente aguantarías todo lo que puedo llegar a ser?
Me seguirías por todos los caminos que ansío recorrer?
Amas en serio todo lo que soy?

La vida nunca había sido buena conmigo a decir
Verdad, pero llegaste y cambiaste mi mundo. Todo
Es tan épico que no lo creo, de modo
Que aún pienso "en algún momento despertaré".

Quiero que creas que soy una persona noble pero
Muchas de las cosas que hago puede que sean malas.
Cosas que de a poco me van destruyendo. Es que
De lo poco que sé, nada es certero, pero
Vos me das todo, de a poco me levantas.

Solo con mirarte parece que todo lo malo se me olvida.
Te impregnas en mis pensamientos y solo
Pido que así te quedes y que borres mis heridas
Por Favor, ya sufrí demasiado, quiero un desahogo..

Dame lo poco que te pido, créeme que te lo agradeceré.
La verdad que me conformo con muy poco y solo busco una
Oportunidad, eso es lo que necesito para reinventarme.
De alguna forma u otra tengo que lograr
Ser algo que no tenga miedo de existir. Aprender a vivir
Feliz, así como cuando paso una tarde
Contigo. Eres mi complemento, mi razón de seguir.