Nunca fue importante decir demasiadas palabras, pero siempre lo hice.
Nunca di la oportunidad de hacer que alguien me conozca, ahora quiero experimentar un nuevo comienzo basándome en ello.
Quiero un lugar donde no tendré miedo de exponer mis temores, mis errores, mis imperfecciones.
Será como contar una historia de vida a gente que no le importa una vida sin mucho que contar en realidad.
Será como decir cuanto me importa, y a la vez contradecirme cuando no hago nada al respecto.



domingo, 26 de noviembre de 2017

Estar en la nieve

Tengo muchas ganas de tirarme en la nieve
Blanquear mi mente con ese frío,
Con ese color que tiene la nieve que recién cayó.
Quiero encontrar algo al mirar al cielo
Mientras hago angelitos tirada en la nieve,
Que la nieve me limpie el alma
Que la nieve me de paz.

Yo sé que no tiene remedio tratar de entenderme.
No lo pido más, me rendí a mi soledad.
Pero de repente duele demasiado esta sensación,
De que todo lo que hago y todo lo que soy está mal
De que cuando siento que me quiero tirar en la nieve
Desde lo más alto de una montaña sin paracaídas,
Nadie va a venir a decirme que no lo haga
Porque todos van a estar mejor sin mí.

Quiero encontrar algo que perdí en la nieve.
Será que ahí se escabulló mi felicidad?
Será que mientras tiraba bolas de nieve,
Sin querer tiré algo de mí entre una de ellas
Y me quedé sin lo que me hacía bien?

Son solo días, son solo ratos,
Pero son ratos que duran mucho.
Son solo minutos pero se sienten como eternos
Porque no para de llover en mi corazón.
Y siento mucho frío y siento que nadie está cerca
Y no sé como decir que te necesito
Y no quiero necesitar a nadie.
Quiero ser feliz por mi cuenta,
Pero cómo hacer para dejar de pensar cosas feas
Como sacarse la idea de que solo en la nieve seré feliz.

Quiero estar en la nieve...
Quiero ser yo misma
Quiero olvidarme de lo que me daña
Quiero amar
Quiero vivir
Quiero conectar
Quiero sentir que valgo algo
Quiero no sentirme vacía
Quiero jugar en la nieve
Quiero reír
Quiero recomenzar
Quiero salir
Quiero cantar
Quiero saber qué es lo que me hace feliz.

Si no llega a nevar, no sé que va a pasar.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Soñé que le pagabas a alguien para que te represente.
En un juicio donde los únicos que deberíamos estar discuntiendo éramos nosotros.
Pero todos tenían un decir en el asunto, y todos estuvieron en tu contra.
Y yo, siempre tuve una simpatía por los perdedores, los que son señalados.
Siempre tuve una debilidad de defender cosas indefendibles.
Siempre tonta, creyendo en hechos que nublaban la realidad.
Siempre inocente, pensando que todos tienen algo bueno dentro.
Pero en este sueño, cuando terminó el juicio, tu representante te informó que dejó el recibo de sus honorarios en la corte.
Entraste y viste que perdiste, que te cobró por perder, y te cobró incluso más porque tuvo que escapar de ahí.
Tuvo que escapar porque quisimos sacarle más información de la que podía dar. Información que merecía conocer.
Entonces, te enojaste porque tenías que pagar más de lo que pensaste te costaría. Y se te olvidó.
Te olvidaste de admitir tu derrota y de cumplir tu condena. Ni siquiera tuviste vergüenza de que no estuviste ahí para defenderte.
Sólo te importaba ganar.
Pero mi compasión ya no estuvo ahí.
Perdiste.

martes, 12 de septiembre de 2017

hello, i want to die. I can't take the pain that im feeling in my chest. Its one of the bad days.

domingo, 31 de enero de 2016

La jugadora.

Bueno, antes que nada pasó demasiado tiempo desde que escribo acá, y sinceramente me siento un poco mal por eso. Pasaron muchísimas cosas de las cuales tengo que hablar pero lo voy a dejar a otra noche de desvelo. Hoy quiero que lean algo que escribí para un examen de actuación. Originalmente estaba sin tantas anotaciones porque era un monólogo y las acciones las fui poniendo luego y habían cosas que iban en medio del diálogo, que decidí omitir y más bien dejar que las palabras hablen. Así que agregué unas cuantas cosas también. Y lo puse más narrativamente que en forma de guión.

La idea salió de mi mente gracias a un personaje que inventé basándome en otros personajes de la obra Babilonia Sur de Moncho Azuaga (que tienen que leer porque es una pequeña obra de teatro muy genial) ya que justamente esa era la consigna que nos asignaron en el examen. El personaje principal y quien habla en el monólogo fue una creación mía, como ya dije, inspirándome en los de la obra, pero el otro personaje del que habla esta persona, es el mismo de la obra. El contexto de las cosas que pasan también tiene un poco que ver con la obra de Moncho, pero es como un spin off esto. No quiero hacer spoiler simplemente quiero aclarar eso. En fin. Ojalá les guste mi pequeña pieza.

La jugadora.

La escena se desarrolla en un lugar parecido a lo que sería un basural, hay restos de comida, plásticos, vidrios, cartones, todo tipo de desechos esparcidos por todo el lugar y en una esquina, se ve una piedra grande, y al costado una caja de madera. Una mujer, vestida con ropas sucias pero elegantes, llega al lugar sigilosamente. Lleva en sus manos un arma, preparada para disparar y en la cabeza, un sombrero muy al estilo de algún mafioso sacado de película de Coppola.

“Hace ya tiempo desde la última vez que vine hasta este lado del muladar. La verdad que no tenía planeado volver, pero ya era tiempo de hacerlo. Después de todo, tengo un juego sin terminar pendiente”.

La mujer entonces llega hasta la piedra y mira a su alrededor, entonces pone la caja en frente suyo y se sienta en la piedra usando la caja como mesa. Entonces saca un mazo de cartas de su bolsillo, al mismo tiempo que guarda el arma. Empieza a tirar las cartas sobre la “mesa”, en lo que aparenta ser una partida de póker contra otra persona. Se reparte cartas a ella y le reparte cartas a alguien más. Pone las cinco cartas en el centro y mira las cartas que le dio a la otra persona. Se ve una cara de derrota y esto ocurre unas cuantas veces.

“Al parecer no estoy jugando bien, creo que se me están acabando los movimientos. Nunca se vio que una mujer como yo, juegue con alguien como vos. Aunque nunca fui vista como mujer, supongo  que ni siquiera por vos. Sólo soy un arma, un objeto disponible para realizar cualquier tipo de tareas. Y obvio, me conocen como alguien buena con las cartas: solitario, póker, truco, escoba de quince, hasta blackjack… −saca una carta del mazo, es el 7 de corazones−… corazones. JA! Un ridículo nombre para un juego…

Malditas cartas francesas.
Para alguien tan acostumbrada al azar y a la suerte, incluso estos juegos me parecen más controlables que el que disputo en tu contra. Por lo menos en estos juegos, siempre puede llegar a aparecer un as bajo la manga. Pero contigo… ¿Será que habrán estrategias que funcionen? Sinceramente no domino este juego nuestro, pero hasta ahora parece que vas ganando.

Ay poeta, tanto que quisiste ser un teólogo de la liberación de las ideas que te echaron la culpa de que el mundo se pudriera porque no pudiste imaginar un futuro distinto, al vino tinto. JA.
Pero digan lo que digan sobre vos, que son patrañas la mayor parte de las veces, aun habiendo escuchado todas esas maldiciones me quedé, no fue que tuviese opción. Pero al hacerlo hiciste mucho por mí, me mostraste tu mundo, y al hacerlo me hiciste soñar, me hiciste pensar en tantas cosas, me hiciste imaginar cosas inimaginables. Y por un instante cambiaste mí mundo. Recuerdo cuando me decías que si llegaba el momento de la postrer partida te iba a encontrar ligero de carga como siempre estuviste, así como a los hijos del mar, eso me decías. Y fue allí donde me di cuenta de que tu mundo de piratas de las letras con aires de revolución, no era tan diferente a mí realidad. Tus lápices y espadas eran como mis pistolas y mis escopetas, la tinta en los dedos se reemplazaba con pólvora; pero ese sentimiento de pertenencia, de dejar tu huella en el mundo era igual en una manera distinta. Tus huellas dejaban palabras, las mías dejaban sangre.

También recuerdo haberte dicho desanimada en aquellos tiempos que pasamos, que ya estábamos muertos desde hace mucho tiempo, que no importaba nada, porque el mundo ya no cambiaría. Y vos, vos me dijiste hasta con una rima, que todavía era posible la poesía”.

Los recuerdos de la mujer se hacen cada vez más fuertes, la sensación de dolor se nota en su expresión, y las cartas siguen estando en su contra. Al mismo tiempo que todos esos recuerdos le remuerden la conciencia, su concentración en el juego no deja de ser igual, mezcla las cartas como por inercia, y las reparte de igual forma. En algunas partidas se da por vencida solo con mirar sus cartas y a las que están sobre la mesa, en otras arriesga y las pone sobre ella para contemplar los resultados, los cuales nunca parecen estar a su favor. Pero se la nota nerviosa, los pensamientos la empiezan a torturar.

“No puedo seguir con esto, estar hace más de una semana aquí ya está empezando a afectar mi psiquis, hace unos días que lo único que como son esas malditas ratas, de esas que encuentro correteando mientras busco a tus secuaces ‘piratas’. Estoy harta, hambrienta y ahora incluso confundida sobre todo esto. Supongo que es lo que me gano por ser la encargada del trabajo sucio del general. Tener que venir a estos lugares, hacerme pasar por alguien para investigar cosas, dejar de comer los banquetes que suelo tener para tener que comer ratas inmundas y, para colmo, encontrarme con jugadas peligrosas que me descolocan… Y que por culpa del hambre se me nuble el pensamiento…

Sí, es por eso que no puedo calmarme, porque tengo hambre, porque mis entrañas me piden alimento…

… Pero el problema es que mi mente me pide más versos, más frases postmarxistas. Y mi cuerpo recuerda y desea esa exacta simetría, tu perfecta geometría, tu pasión, ese ardor de luna, tu carne de varón…

Incluso en eso se sintió tu erudición. Pero aun así no sé qué hubiese sido mejor. Será que la derrota absoluta de las ideas nos hubiese dado paz, o será que encontrarle el sentido al postmarxismo tuyo tendría más eficacia. O tal vez, será que todo fue una estratagema, como en mis juegos de naipes…
¡Ya! Es suficiente, mejor, busquemos comida hoy, y dejemos las promesas incumplibles para otro día…

Dijiste que mi única defensa era la imaginación, ¿verdad poeta? De solo pensar en eso, recuerdo que el cerebro de los poetas es un queso podrido, y se me hace agua a la boca. Porque quiero comer. No quiero pensar. Pero es inevitable, porque también dijiste que nos chuparon toda la imaginación, y entonces, ¿cómo vamos a luchar contra el mundo si yo ya me quedé indefensa según tus opiniones? Maldito estafador. No sé por qué siempre buscaste tener ese aire a vanidad burguesa conmigo, si a mis ojos nunca pasaste de un simple intento de Atila finisecular. Dijiste demasiadas verdades a medias, poeta; lengua mentirosa al espiedo….

¡Bueno basta! –revuelve todas las cartas con enojo− Se me tuercen las tripas de hambre, sólo quiero comer así que terminemos esto. Ya basta de simposios de miseria, de juzgar por errores cometidos o por mentiras descaradas; basta de especulaciones sobre este juego imposible de ganar. Ya dije que no me gustan este tipo de duelos, y justamente en esta mano tu Caballero de corazones le gana a mi Reina de picas. Y la ironía hace que tengas más comodines de los que pudiste llegar a usar.  Te conseguiste un as de espadas,  pensaste que eras invencible y me ganaste, completamente para mi vergüenza. Increíblemente perdí la apuesta a pesar de que soy malditamente buena con las cartas. Suelen decir que a quien le va bien en las cartas le va mal en el amor. Bueno…

 Ahora tengo hambre pero no quiero comer antes de terminar esto, ni siquiera me importa más el juego, no me importa haber perdido, pero…

No quise que ocurriera, no pensé que lo que sentí me seguiría atormentando. Pero sabes bien poeta, que en el solitario el Rey es el de mayor jerarquía y él pidió tu cabeza, Caballero de corazones…
Ahora que volví y busqué hasta el hartazgo a tu séquito de seguidores pseudo comunistas, me sentí más cercana a ellos que a mis ideales, pero no importó mucho, órdenes son órdenes al igual que fue contigo.

Me di cuenta de que me hubiese gustado liberarme de esta cadena y declamar contigo ‘persecula seculorum’ como solías prometerme. Pero no hubiese funcionado, ya que un arma solo deja de servir cuando se herrumbra y a mí, según mis cálculos, todavía me queda mucho tiempo de uso”.

La mujer entonces se levanta luego de recoger todas sus cartas, y pone su Jota de corazones dentro de su sombrero luego de darle un beso, y agarra a la Reina de corazones y al Rey, y las pone en su bolsillo. Entonces pone el sombrero sobre la piedra. Se despide mirando a lo que parece una tumba. Vuelve a agarrar su arma y sale de escena.

Fin

lunes, 19 de enero de 2015

Al carajo.

Here we go again. Ni siquiera sé a veces por qué me tomo la molestia de venir a escribir acá. Igual y nunca publico las cosas que escribo últimamente. Nada es lo suficientemente relevante como para ser parte de la infinita cantidad de posts vanidosos donde una persona da un poco de sí al mundo. Ya di demasiado de mí al mundo. I'm like an open book en este lugar. Aunque obviamente siempre fui cambiando mi forma de pensar y a lo largo de este año en el que dejé de publicar aquí cambié demasiado todas mis convicciones. Creo que en el fondo sigo siendo esa niña que empezó a bloggear a los 14 años con unas ganas inmensas de ser escuchada, de descubrirse a sí misma y de entender cómo funciona este lugar tan horrible que llamamos Tierra. Sigo sin importarle a mucha gente, sigo sin saber qué carajos soy ni a dónde voy, a decir verdad ni siquiera tengo idea de dónde estoy ahora mismo. Y no, no tengo la menor idea de cómo funciona el mundo. Pero me hago una idea que no me gusta para nada.

La esperanza es lo último que se pierde dicen. Verdad a medias es, porque sigo acá esperanzada de que voy a encontrar algo que me llene. Ya me di cuenta de que no es el "amor", que eso sólo es una ilusión de la mente (linda ilusión que te da momentos de "felicidad"), tampoco es el ser "la mejor" o es esforzarme para que la gente tenga un buen concepto de mí (increíble cantidad de tiempo gastado tratando de cambiar para la comodidad de los demás), ni siquiera el ser aceptada "como soy" and stuff. Ya no importa lo que la gente diga, porque al final sus convicciones que tanto trataron de imponerme no tienen bases, no tienen ningún sentido para mí. Perdón ser tan egoísta y pensar sólo en lo que a mí me importa. Es que ya no estoy de acuerdo en lo de "así es como el mundo funciona". Y quiero mandar todo a la mierda si me permiten...

Al carajo la facultad, al carajo tener que hacer cosas que no quiero para que la gente a mi alrededor se sienta feliz, al carajo tener que ser "femenina" y "pura", al carajo esto de que tengo que cuidarme más porque soy mujer. Por qué mierda todo tiene que ser más difícil sólo porque soy mujer. Bullshit. Todo es una reverenda pavada. Las cosas no deberían de ser así y no voy a dejar que sean así porque no se me da la reverenda gana. Eso es lo que tengo para decir al mundo. Voy a encontrar eso que me hace disfrutar, sinceramente mi destello de esperanza está en que lo voy descubriendo poco a poco y cada vez estoy más cerca. Es extremadamente lento esto, pero ahí vamos.

Me estoy convirtiendo lentamente en una actriz. Pero a decir verdad siempre lo fui. Soy una experta pretendiendo ser alguien que realmente no soy. ¿Recuerdan las máscaras de las que siempre hablo? Están lejos de desaparecer. Esa falsa identidad de ser aquella niña perfecta, muy inteligente y siempre correcta. Demasiado sumisa como para ser algo más que eso. Muy "madura para su edad". Ahora quiero dejar de ser aquella que nunca se equivoca y que siempre hace las cosas correctas. Y con correcto me refiero a lo que se espera de mí. Al carajo lo que la gente espera de mí. Quiero ser aquella que se mete hasta el cuello de problemas y sufrir a causa de ello. Al final, al encontrar o no soluciones, me daré cuenta de qué tan preparada estoy para el "mundo real". Quiero aprender de mis errores. Quiero poder hacer cosas sin que estén siempre encima mío criticándome. Sé que es imposible no ser cuestionada, pero lo que quiero es que deje de importarme. Soy la perfecta representación de la hipocresía que tanto odio. "No me importa lo que la gente piense de mí". Actually me importa mucho y desearía que no fuera así. Voy aprendiendo a despojarme de esta necesidad de aprobación, pero sigue muy presente. Por lo menos puedo decir que tengo menos miedo de hacer cosas que me gustan, de hacer cosas que quiero y estar preparada a afrontar las consecuencias de lo que hago. Voy a vivir, y voy a lidiar con ello.

Probablemente siga escribiendo sobre mi eterna búsqueda de satisfacción todavía demasiadas veces aquí. Al final de eso se trata este lugar, por eso no estoy segura de que quieras leerlo. Mejor no lo hagas. Y algo último que supe aprender y que es por lo que estoy viviendo actualmente: Lo único realmente bello en este mundo es el arte. Y no es que todo arte sea bello. No funciona de ambos lados. Pero si sos capaz de destruir algo perfecto, para poder crear algo hermoso, ya ganaste. For the sake of art, for the sake of yourself.






PS: sí, el motto es de MCR. Del artwork de Danger Days. Qué puedo decir? Siguen siendo influyentes en mí esos malditos bastardos.

viernes, 7 de marzo de 2014

Mejor sin vos.

Antes de nada, lo que están apunto de leer es algo que escribí hace unos cuantos meses y que nunca terminé porque fue algo momentáneo, que tan pronto me ocuparon para algo, se fue la chispa que hizo despertar las palabras que salieron. Pero quiero mostrarlo porque necesito que vea la luz. Después de todo fue escrito con ese fin, ser leído por alguien más.

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En esta entrada no quiero reparar en demasiadas formalidades. Hoy llueve y hay un olor a felicidad porque al fin termino mi pasantía, y por ende, mis obligaciones con el colegio. Y así se va yendo el año que más que alegrías me trajo demasiadas tristezas. Pasaron tantas cosas y sufrí bastantes decepciones por parte de gente a quien me acerqué, y me alejé de muchas otras a quienes ahora extraño demasiado. Cosas de la vida, tropiezos de los que hay que saber levantarse. En fin, hoy llueve y me hace reflexionar en cosas que me pasan últimamente, que pienso, que hago. Y vamos a hacer un recuento porque me mandaron a la oficina vacía, y nada, no quiero estudiar aún.

Empecemos con ese tema que quedó en pendiente y que va seguir siendo constante (¿o no?) acá. Me puse a pensar en este personaje -que me destrozó el corazón en millones de pedacitos- mientras hablaba con mamá. En el orgullo que tenía y lo mucho que le costaba admitir sus errores. Se fue ya y muy lejos, sinceramente ni siquiera me acuerdo de esos buenos momentos, ya no me acuerdo de lo que era él, me acuerdo aún de todo lo que sentía, pero pienso en él y parece un completo desconocido de quien simplemente recibo noticias que me decepcionan. Para que sepas no mas si lees (cosa que no creo) me duele todo todavía, no me dejará de doler así nomas, amé demasiado y seguramente algo de amor aún me queda. Siempre quise que estuvieras bien, pero quiero que sepas que si alguna vez pensás que lo que nos hiciste fue un error y querés volver, acá voy a estar para perdonarte por lo que pasó, pero no para recibirte de nuevo con los brazos abiertos. De todas formas admitámoslo, siempre pensás que lo que vos hacés es lo único que vale y que sos el que tiene razón aún cuando tus acciones y decisiones perjudicaron a otros. Y no vas a aceptar que fue un error, aun si es que te das cuenta alguna vez de que tus formas fueron las peores. Y vas a decir con un intento de moral tus motivos y los por qués que aún no justifican pero vos pensás que sí. Y qué suerte que me libré de eso. Y que suerte que vos estés bien lejos de mí. Yo estoy, aunque con resentimiento, mejor sin vos.


(29/11/13)
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"Mejor sin vos". Que forma de haber concluido ese párrafo que englobó tanta rabia contenida. Me gustaría recordar qué canción estaba escuchando mientras escribía esto. Seguro que si busco un poco encuentro el playlist. Ese día recuerdo haber decidido que ya era tiempo de liberar el resentimiento. Recuerdo bien las personas que estaban en mi mente, recuerdo haber mandado abrazos a una en específico. Damn. Soy una pelotuda. Pero en ese momento estaba muy feliz. Y no entiendo nada ahora. Y no quiero entender. Si entiendera perdería el sentido.


"Porque sí"

Una a veces no se da cuenta de cómo llegan los estados de ánimo. A veces vienen después de escuchar una canción; otras porque viste a alguien que te trae recuerdos, independientemente de que éstos sean buenos o malos; a veces, llegan después de lecturas que despiertan tus ganas de escribir...

Mi ánimo hoy no es el de los mejores, y hay veces que no entiendo el por qué de repente me pongo melancólica. Creo que esta vez sé la razón, y es porque sí. No necesariamente tengo que decir que es porque acabo de decidir que no le importo a alguien (y que ya dejaré de molestarle), o porque terminé de ver una serie que me hizo recordar que mi mejor amiga esta a miles de kilómetros de distancia, o porque desearía que el amor fuera más sencillo y doliera menos. No es esencial hacer saber detalles, es suficiente con declarar que es así y punto. Y hablé de ánimos porque leí en otro blog un poema de Benedetti. Y no necesariamente necesito explicar lo que Mario causa en mi pobre corazoncito y a quién me hace recordar. Pero sí necesito explicar por qué el "porque sí" es rotundo en este momento. Honestamente nunca había sentido que una frase tan vana pudiese englobar tantas cosas, que decirla bastara para que esté todo claro.

Nunca fui de las que caen en el "pecado" de ser simples, me enredo hasta con la causa de mi obsesión con morderme las uñas, buscando motivos en lo más profundo de mi psiquis, y nunca encontrando respuestas. Y normalmente nunca llego a algo en concreto, sólo encuentro más incógnitas que me van liquidando poco a poco. No hay simpleza para Mandy, a ella le gusta lo rebuscado, lo pulido y lo planeado. Hay veces que por más que trate de dejarme llevar termino analizando qué pasará y las consecuencias. Por ende me freno, y no hago todo lo que me gustaría. Pero hoy, anuncio que ya no quiero continuar sintiendo lo que siento, y es simplemente "porque sí". Hoy afirmo que algunas cosas no necesitan motivos, son como son y así van a seguir siendo. Es comparable a lo que pasa al enamorarse: es contundente, no te da chances de decidir, no te explica los porqués. Y no buscar motivos hace que los problemas ronden por menos tiempo en tu cabeza, y así capaz y duele menos. Veremos que pasa.

Hay un "porque sí" específico, el que dije cuando me pregunté a mi misma ¿por qué empezarías ahora a verle distinto? Luego de conseguir mi respuesta, me volví a cuestionar... ¿hizo algo que merezca que quieras verle así? Terminé inquiriendo que "siempre fue genial, estamos en una situación parecida, podemos ayudarnos mutuamente si nos damos la oportunidad, aunque se merece más que mi tonta ayuda. Él hace que vea que soy más de lo que creo, me hace saber que le importo siempre". Y vean que es contradictorio, pues acabo de aclarar las razones de nuevo. Pero el "porque sí" está en que realmente quiero notarle, darle más espacio en mi vida. Si tan solo pudiera darle más...

 Muy dentro mío sigo diciéndome que no tiene caso. No siento eso que quiero hacerme creer que hago. Es especial, pero como ya dije, soy estúpida y no sé valorar a quien sí vale la pena, en cambio quien no está dispuesto a darme mucho, es a quien desearía darle todo, y con ese alguien si es un sincero "porque sí" ya que no encuentro algo que justifique que sea así. Siento millones de cosas por quien no debería (no estoy segura de si realmente "no debería" heme ahí el dilema), muero por que él sintiera la mitad de las cosas que yo, que notara que estoy ahí ansiosa de darle todo, que se dé cuenta de mis anhelos. Pareciera que paso desapercibida, y otras veces pareciera que siente igual. Es intrigante y hasta un poco frustrante. Por más que quien vale la pena no haya manifestado sentir nada por mí, creía que con él si podría funcionar si hubieran sentimientos de mi parte. La realidad es que me esfuerzo demasiado por conseguir afecto del primero. Y no está bien, es dar demasiado sin saber lo que el otro siente, es ingenuo y peligroso. Necesito dejar de pensarle tanto, dar lugar a más personas, a personas como el segundo, que merecen mi atención. Y creanme que por más que intente cambiar lo que está en mi corazón, éste es muy obstinado y se resiste al cambio repentino de dirección. Pero quise darle a entender las cosas; uno sí está dispuesto a darte lo que buscas, o parte de eso; otro está ahí pero de forma errante, y no hay seguridad, sólo confusión.

Esto me hace sonar a adolescente que no está segura de lo que siente. La verdad es que sí, me siento muy inmadura con todo esto. Sé quién es el que roba mis suspiros, pero no quiero que sea así porque presiento que me va a lastimar. Además del hecho de que nunca tuvo que haber ocurrido ésto, siempre termino arruinando las cosas enamorándome. Es el problema de ser como soy, insegura y frágil. Las muestras de afecto me hacen vulnerable a las flechas de cupido. Y no hay motivos, es "porque sí". Me enamoro fácil, punto. Lo malo es que siempre me destruyo cuando lo hago. Lo que me gustaría aclarar ahora es si debo jugarme por quien siento algo, o por quien vale la pena. Mientras más lo pienso más concluyo que lo que realmente importa es lo que te provocan al verles. Y yo no les veo mucho. Pero sé que cuando le veo (al errante) parece que todo va estar bien, que quisiera poder abrazarle siempre. Así que, ¿me las juego por él a causa de eso? ¿o es más bien porque es lo que realmente quiero, en síntesis me estoy dando una excusa para ir hacia él "porque sí"?

No me odien por aventurarme hacia quien me provoca inseguridad y frustraciones, no hay explicación, es parte del juego, es la parte donde te das cuenta de que no hay vuelta atrás, ya hay sentimientos, ya es lo que es. Es mucho más que un "porque sí", irremediablemente sabes que no hay otra respuesta, no hay nada más seguro, es un "porque quiero", o mejor dicho incluso "porque lo quiero".